mmm Que curiosa es la vida a ratos...
hace algun tiempo me preguntaron
¿hay algun tema o cancion que te identifique?
a lo que yo sin durar respondi:
"no los temas no me marcan como personas
sino que mas bien describen y marcan situaciones
y eventos en mi vida, tambien una que otra persona, y relaciones
pero no a mi como persona"
Curioso fue que hoy en la mañana, sin nada que hacer comense as escuchar
unos temas de Fernando delgadillo... temas que ya los habia escuchado todos
pero creo que no les habia prestado a todos ellos la debida atencion
ahi fue cuando note un tema que llamo mi atencion... bastante...
lo puse denuevo y lo escuche con detencion e intente sentir mas que analizar cada palabra
y bueno... creo que si.. si hay un tema que me identifica... o al menos se acerca
bastante a como me siento a ratos....
y bueno.. el tema es este, se llama Desfile de antifaces
Ya hace tiempo que asistí disfrazado
a unas mascaradas que fuí invitado.
Modelé antifaces tan coloridos
como los tonos de los vestidos
que usaba diario como disfráz
para verme tal como los demás.
Para verme como querían mirarme
ponía a mi silueta cualquier alarde.
Como era galante el hombre floral
me adorné las ramas, muy natural.
Para el que me vió, parecí normal
en esos desfiles de carnaval.
Entre las parejas que iban girando
un día le encontré,
bella como media luna que alumbra al oscurecer.
Convidé a la danza a la dama, luna, del antifaz,
que ella usaba para que se pensara que era su faz,
pero al descubrir su semblante, nada hallé detrás.
Me asusté al mirar su cara vacía,
dijo así son todos, ¿no lo sabías?
con un gesto dulce, más que elegante,
mi luz nocturna se hizo menguante luna,
que al fín desapareció
al amanecer de mi comprensión.
Fuí a buscar a aquél que he llamado amigo.
Bajo el antifaz nadie hallé conmigo.
Busqué entre las voces, los comediantes,
entre los diestros y principiantes
que actúan al rostro del soñador.
y ese rostro solo lo tenía yo.
De entonces a acá, me despojo a diario del antifaz
que hizo la costumbre de un maquillaje tan pertinaz
como la canción desenmascarada me muestro a aquél,
que acaso no guste de lo que mira cuando me ve
o hasta se incomode si no ve a nadie dentro de él.
Ahora ya no voy desenmascarando
cuando encuentro que alguien se embosa actuando.
Cuando engañan en su felicidad,
solo veo remedos de humanidad.
lo que podrían haber sido y no son
entre vanaglorias y compasión.
Lo que soy yo mismo no puedo verlo,
lo que veas de mí no puedo esconderlo.
Ni siquiera cargo con mi armadura.
el que pueda herirme hallará en mi hechura
sangre meztiza sin condición,
que mantiene abierto mi corazón.
a unas mascaradas que fuí invitado.
Modelé antifaces tan coloridos
como los tonos de los vestidos
que usaba diario como disfráz
para verme tal como los demás.
Para verme como querían mirarme
ponía a mi silueta cualquier alarde.
Como era galante el hombre floral
me adorné las ramas, muy natural.
Para el que me vió, parecí normal
en esos desfiles de carnaval.
Entre las parejas que iban girando
un día le encontré,
bella como media luna que alumbra al oscurecer.
Convidé a la danza a la dama, luna, del antifaz,
que ella usaba para que se pensara que era su faz,
pero al descubrir su semblante, nada hallé detrás.
Me asusté al mirar su cara vacía,
dijo así son todos, ¿no lo sabías?
con un gesto dulce, más que elegante,
mi luz nocturna se hizo menguante luna,
que al fín desapareció
al amanecer de mi comprensión.
Fuí a buscar a aquél que he llamado amigo.
Bajo el antifaz nadie hallé conmigo.
Busqué entre las voces, los comediantes,
entre los diestros y principiantes
que actúan al rostro del soñador.
y ese rostro solo lo tenía yo.
De entonces a acá, me despojo a diario del antifaz
que hizo la costumbre de un maquillaje tan pertinaz
como la canción desenmascarada me muestro a aquél,
que acaso no guste de lo que mira cuando me ve
o hasta se incomode si no ve a nadie dentro de él.
Ahora ya no voy desenmascarando
cuando encuentro que alguien se embosa actuando.
Cuando engañan en su felicidad,
solo veo remedos de humanidad.
lo que podrían haber sido y no son
entre vanaglorias y compasión.
Lo que soy yo mismo no puedo verlo,
lo que veas de mí no puedo esconderlo.
Ni siquiera cargo con mi armadura.
el que pueda herirme hallará en mi hechura
sangre meztiza sin condición,
que mantiene abierto mi corazón.
Luz y Fuerza
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